La piedad

Esta foto es de Olaf Martens realizada en 1995 y titulada ‘La piedad’. En esta fotografía observamos a una mujer sosteniendo a un hombre en sus brazos, ambos están desnudos en un escenario desolado que parece ser un páramo sombrío que acompaña muy bien al contexto de los personajes. La imagen que forman ante el paisaje puede recordar una cruz, una perpendicular trazada por sus cuerpos desnudos, la desnudez se proyecta con total naturalidad. La mujer sólo calza unas botas negras que le confieren firmeza, serenidad y estoicismo. Transmite seguridad y fortaleza mientras en su rostro puede atisbarse un gesto de ira e irritación por la incomprensión de lo sucedido, lanza su mirada al cielo, como si recriminara a los dioses por la muerte del hombre que lleva en sus brazos.

Es importante en el cuerpo humano la sencillez de su belleza, su fragilidad, su naturalidad. “Sólo una cultura que oculta el cuerpo puede quedar obsesionada por el superficial aspecto de los seres humanos”. En el arte occidental la forma de mostrar el desnudo del cuerpo humano es inmóvil, inerte, para no caer en el factor de la perturbación, aquello que consigue pasar de una mera contemplación para producir en el observador una reacción sexual con su consecuente manifestación física, el arte en este sentido pasa a ser pornografía, esta interpretación la encontramos en Anatomía de la desnudez de Paul Ableman.

John Berger en Modos de ver hace una buena reflexión sobre el desnudo en el arte y cómo el desnudo no es más que un disfraz donde ocultar la propia desnudez: “Exhibirse desnudo es convertir en un disfraz la superficie de la propia piel, los cabellos del propio cuerpo. El desnudo está condenado a no alcanzar nunca la desnudez. El desnudo es una forma más de vestido”. El desnudo es el vestido natural permanente e imperecedero. Es algo universal que caracteriza tanto a vivos como a muertos y que en la fotografía puede expresarnos esa unión entre ambos cuerpos.

En la imagen vemos reflejado el acto de piedad, es decir, el acto de emocionarse y postrarse movido por el gran sentimiento del amor. Al mismo tiempo se nos presenta una situación de dolor intenso, en la que hace referencia al episodio de la piedad, uno de los acontecimientos de la pasión de Cristo, que muestra el cuerpo muerto de Jesucristo sujetado en los brazos de su madre, la Virgen María.

Jandroche.

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